
La Isla de Lobos es un islote situado justo frente a Corralejo, en el estrecho de La Bocaina, y está protegido como parque natural. No hay pueblo, no hay hoteles ni tiendas: lava, arena, vegetación costera y silencio. Precisamente por eso el acceso está regulado.
Lo que yo haría en una visita: subir a la Montaña de la Caldera para tener la vista de Corralejo, las dunas y Lanzarote de un solo golpe; caminar hasta el Faro de Martiño, en el extremo norte del islote; y terminar bañándome en la playa de La Concha, una ensenada de agua tranquila y arena clara que es la foto típica de Lobos.
Ve con la idea de caminar y respetar los senderos marcados: el islote es frágil y los vigilantes del parque están pendientes. Y llévate de vuelta todo lo que traigas, incluida la basura.
⚠ Autorización previa obligatoria
Para visitar Lobos necesitas una autorización previa del Gobierno de Canarias, con un número de plazas limitado por día. Tramítala con antelación en la web oficial antes de comprar el barco; las condiciones pueden cambiar.